jueves, 1 de junio de 2017

RESEÑAS





CONCEPTO Y GENERALIDADES DEL LENGUAJE NO VERBAL

La presente reseña, tiene como objetivo llevar a cabo un  análisis general del lenguaje no verbal. Para esto, se analizarán las ideas esenciales que presenta Elizabeth Corrales Navarro en su texto: El lenguaje no verbal: un proceso cognitivo superior indispensable para el ser humano.

Elizabeth Corrales Navarro es una docente universitaria costarricense, oriunda de la ciudad de Tres Ríos, en la provincia de Cartago en el centro del país. Actualmente ejerce la docencia en la facultad Escuela Ciencias del Lenguaje del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR). Es descrita como una persona de alta exigencia académica, de carácter fuerte, dinámico, de estilo sarcástico y pensamiento crítico[1]. Es además directora de la Revista Comunicación.

En primer lugar, Corrales Navarro (2011) inicia su texto afirmando que el lenguaje no verbal fue vital para la conservación y evolución de la especie homo sapiens-sapiens y que además hizo posible el lenguaje verbal.

Así, confirma lo dicho en el resumen; el hombre empleó formas no verbales (gestos, posturas, expresiones faciales) para hacerse entender y relacionarse con los de su especie, permitiendo mantener al grupo unido. Señala que el lenguaje no verbal es poco estudiado pero necesario, que poseemos más de setecientos mil signos. Cita estudios de psicólogos cognitivos (Rizzolati, Gallese, Fogassi) al afirmar que los humanos tenemos neuronas espejos que se activan al mirar a otro hacer una acción (lenguaje mimético), siendo necesario descodificar el comportamiento corporal para una comunicación efectiva. (Corrales Navarro, 2011)

Además, la autora explica que pretende hacer una recopilación de datos y un análisis de la importancia evolutiva del lenguaje no verbal en su trabajo, teniendo en cuenta campos como la proxémica, y la kinésica, tomando como referencia estudios de psicólogos cognitivos y neurólogos ya mencionados, así como a Darwin para fundamentar su escrito. (2011)

Más adelante, afirma que el lenguaje no verbal es paralingüístico, al acompañar, matizar y ampliar la información verbal. Así, los movimientos corpóreos y gestos son reflejos de nuestras reacciones y actitudes, están determinados por lo la situación y el mensaje, indicando la verdad de las palabras, revelando las pulsaciones, emociones y sentimientos, así como la relación entre dos sujetos. (Corrales Navarro, 2011)

De este modo, afirma que hay seis tipos de emociones y más de quince de gestos faciales, todos universales y que la comunicación no verbal surgió hace ocho millones de años con la humanidad misma. Menciona a Darwin y sus estudios sobre el hallazgo elementos de expresiones comunes y universales entre humanos y animales. También menciona que la similitud de expresiones faciales y posturas corporales de muchas especies indican que todas las razas descienden del mismo tronco paterno, lo que respaldó a Darwin en su teoría evolucionista, de continuidad de las especies y de la condición animal original del hombre. (Corrales Navarro, 2011)

La autora escribe que existen bases genéticas y hereditarias en las manifestaciones de emociones y sentimientos que varían un poco con la cultura, que el sistema nervioso influye en las manifestaciones físicas y emociones a través de descargas eléctricas. Cita a Tomkins(año) y sus programas subcorticales innatos para la expresión de emociones básicas, así como a Rizzolatti y su trabajo sobre neuronas premotoras que disparan potenciales de acción, explicando la generación de empatía en los humanos y en los animales. (Corrales Navarro, 2011)

También cita a Thompson, Hill y Wallen (año), quienes concluyen a través de estudios sobre generadores de patrones centrales, que la expresión objetiva de las emociones se da por medio de músculos faciales y otras partes del cuerpo, que alertan sobre la naturaleza del estímulo que provoca la conducta y que además el cerebro está capacitado para diferenciar entre los signos que contienen los movimientos faciales. (Corrales Navarro, 2011)

Por otro parte, Corrales Navarro (2011) habla de un conjunto de respuestas periféricas, autónomas, endocrinas y electromotoras que regulan los estados emocionales, que a su vez comprenden  estructuras subcorticales (amígdala, hipotálamo, tallo cerebral)
Ahora bien, se explica que un estímulo emocional activa sistemas sensoriales que envían información al hipotálamo, quien genera una respuesta que modula la frecuencia cardiaca, la tensión artificial y respiratoria, todo llevado a la corteza cerebral en forma de información. La información del estímulo se lleva a la corteza cerebral, desdelos órganos periféricos y desde el hipotálamo, la amígdala y estructuras relacionadas. Adicionalmente, se menciona a David Efron quien afirmo que el entorno cultural influye enormemente en la información  de muchos gestos.(Corrales Navarro, 2011)

Se citan así mismo a Muñoz, González y Lucero, quienes afirman que la comunicación no verbal y los estímulos visuales contribuyen a la memoria de trabajo y al aprendizaje significativo de personas con trastornos. Según D’Alton, los animales la comunicación no verbal en los animales explican que el homo sapiens también la tuvo y que la empatía o antipatía como proceso viejo se ha conservado en los mamíferos como nosotros. (Corrales Navarro, 2011)

Por último, Corrales Navarro (2011) menciona al psicólogo Albert Mehrabian, afirmando que si la comunicación se vuelve ambigua, la información en ésta está en un 7% en las palabras, 38% en la voz (entonación, proyección, resonancia, tono, etc.) y un 55% en el lenguaje corporal (gestos, posturas, respiración, movimiento ocular, etc.).

A continuación, la autora expone el desarrollo de su escrito diciendo que algunas emociones básicas como el enojo, la alegría, el miedo y la tristeza son innatas y heredadas, siendo compartidas con otros mamíferos e interpretables. Además, se refiere a la emoción como combinación de percepción, excitación física y actitud, cuyos significados se interpretan y se responden teniendo en cuenta el leer el rostro de quien expresa la emoción. (Corrales Navarro, 2011)

La autora comenta que la expresión gestual de las emociones es fundamental para la comunicación y la interacción social entre humanos y primates, que afectan y alteran al otro en su comportamiento  y emociones. Dichas emociones y sus manifestaciones gestuales son controlables, aprehensibles y modificables. Además, afirma que la comunicación no verbal aplica exitosamente en la vida laboral donde varias profesiones requieren de proxémica y kinésica adecuadas.
(Corrales Navarro, 2011)

Adicionalmente, Corrales Navarro (2011) habla de la aplicación del lenguaje no verbal en la robótica y en la inteligencia artificial humano – maquina, cuando esta última es capaz de reconocer el habla, gestos y movimientos humanos.
Por último, en la autora concluye señalando la importancia de la expresión y la comunicación en la supervivencia de la especie humana, el reconocimiento a Darwin por sus estudios sobre en innatismo de las emociones y la importancia del lenguaje no verbal, mas allá de lo social, en la motivación y convencimiento de las masas, además que de permitir la conservación de la especie humana, permitió  el surgimiento del lenguaje verbal.  (Corrales Navarro, 2011)

Conclusión:
El trabajo de Corrales Navarro es de carácter recopilatorio, por lo que cualquier lector puede llegar a opinar que parte de la información contenida en el escrito es bastante general y resumida, por lo que la autora no profundiza en ciertos aspectos, solo señalándolos brevemente como puntos de apoyo de lo que verdaderamente le interesa ahondar. Mas considero, que hay datos que valen la pena ser un poco mejor explicados o detallados. Uno de ellos sería el de las emociones y los gestos universales que propuso Darwin, son la expresión básica de la comunicación no verbal.

Creo que para un lector interesado en la temática del lenguaje no verbal, es más relevante y significativo para su aprendizaje el conocer a fondo en qué consisten las  emociones y gestos universales, cuáles son, de qué se componen, qué significado denotado y connotado pueden tener y qué variación pueden presentar dependiendo del contexto sociocultural. Así, quizás a que en su libertad de redacción y en su afán por dar prioridad a lo que se proponen realizar en sus escritos, los autores como Corrales Navarro se apoyan en una información adicional para sustentar o ampliar otra, pero de manera superficial, sin quizás saber que tales informaciones pueden llegar a despertar una enorme curiosidad en sus lectores.





[1] Información extraída de:  http://costarica.misprofesores.com/profesores/Elizabeth-Corrales-Navarro_35588

Corrales, E (2011). El lenguaje no verbal: Un proceso cognitivo superior indispensable para el ser humano. Costa Rica: Revista Comunicación,  p.46-51



LOS GESTOS FACIALES EN EL LENGUAJE NO VERBAL

La presente reseña tiene como objetivo llevar a cabo un  análisis general de tales expresiones. Para esto, se analizarán las ideas esenciales que presenta Mark L. Knappel en su texto: Los efectos de las expresiones faciales. Respecto a la estructura del texto, Knappel nos presenta los siguientes subtemas: El rostro y los juicios de personalidad, El rostro y el manejo de la interacción, El rostro y las expresiones de emoción.

Mark L. Knappel nació el doce de Julio de 1938. Es un distinguido profesor emérito de la Universidad de Texas en la ciudad de Austin. Se graduó de la universidad en 1962 y se graduó de master 1963 ambos en la Universidad de Kansas y tiene un doctorado de la Universidad de Pensilvania. Ha trabajado para varias universidades de los EUA y ocupado el cargo de presidente y jefe de varias  instituciones académicas sobre la comunicación y es reconocido por sus investigaciones y escritos sobre la comunicación no verbal y la comunicación en el desarrollo de las relaciones, publicando libros sobre la mentira y la decepción en la interacción humana y otros temas más.

Como una forma introductoria, Knappel inicia con una frase de Shakespeare en Macbeth; “vuestro rostro mi señor, es un libro donde los hombres pueden leer las cosas”, refiriéndose a la potencialidad comunicativa, a las actitudes emocionales, interpersonales y de respuesta que posee el rostro, constituyéndose así en fuente principal de información. Afirma además, que las señales faciales se tienen en cuenta en los juicios interpersonales y que el rostro aporta datos significativos sobre la personalidad del individuo. (Knappel, 1980) 

A continuación, en el primer subtema Knappel (1980) nos habla de los rasgos aislados que componen la cara de un individuo que se parece a la de otro, rasgos sobre los que se hacen juicios generalizados de personalidad basados en inferencias de tipo edad, sexo o raza, como también la estereotipación de ciertos rasgos de la cara enmarcándolos como propios de ciertos grupos de personas. (Knappel, 1980)

En el siguiente subtema, nos habla del uso de la cara para facilitar e inhibir las respuestas de la interacción; abrir y cerrar los canales de la comunicación, complementar o calificar respuestas verbales o reemplazar el habla. Con respecto al control de canales que indican el tipo de comunicación, estos se ejemplifican con el abrir más la boca junto a una leve inspiración es señal de querer hablar, el destello de las cejas junto a una sonrisa indican saludo y deseo de interacción, así como una sonrisa junto al parpadeo es indicio de coqueteo. (Knappel, 1980)
En la complementación o cualificación de otras conductas, comenta que con el rostro se subraya, se magnifica, se minimiza o se apoyan mensajes mediante el gesto de las cejas, la sonrisa que suaviza un mensaje negativo o el parpadeo junto con la mano haciendo el emblema ok comunica aprobación. (Knappel, 1980) 

En el reemplazo de los mensajes hablados, se menciona que los emblemas faciales tienen traducción verbal uniforme. Estos últimos se diferencian de las expresiones emocionales reales al transmitirse verbalmente una emoción mientras se siente otra cosa distinta. El tiempo en ejecutarlos puede ser mayor o menor y se hacen con solo una parte de la  cara. Ejemplos de ello sería; el dejar caer la mandíbula (sorprendido o estupefacto); los ojos ensanchados equivalen a un oh! verbal; arrugar la nariz o levantar el labio superior indican disgusto; las cejas indican confusión o duda, aunque todo ello requiera de un análisis riguroso. (Knappel, 1980) 

Ahora, en el subtema del rostro y las expresiones de emoción, Knappel (1980) comenta que el rostro tiene importancia en la exhibición de los estados emocionales y su relación con las conductas.

De este modo, nos habla del rostro como un estímulo complejo, dando cuatro ejemplos de la vida cotidiana para ejemplificar la desintensificación de un efecto, sobreintensificar la emoción y disfrazar un efecto de tensión. De las reglas de expresión de expresión que son aprendidas, muchas veces sin ser conscientes de su utilización. De las reglas prescritas y las reglas de expresión personales, de ciertas manifestaciones de afecto según la situación del momento y la(s) persona(s) con quien(es) se interactúa(n) y que además no siempre representamos estados emocionales puros. (Knappel, 1980) 

Así mismo menciona las mezclas de efectos y las múltiples emociones que se dan en el rostro de manera distinta, así como también a las expresiones faciales micromomentaneas que revelan estados emocionales reales que suelen ser incompatibles con la expresión permanente y las palabras del individuo. (Knappel, 1980) 

En las manifestaciones primarias de afecto, explica que hay movimientos faciales asociados a la sorpresa, el miedo, la cólera, el disgusto, la felicidad y la tristeza, pero que no se conocen bien aquellos que se asocian al interés o la vergüenza. Menciona lo placentero, lo activo, lo pasivo, lo intenso y lo controlado como dimensiones que juzgan las expresiones faciales. Así mismo, menciona a Paul Ekman en su estudio del estado de las expresiones faciales de la emoción, quien desarrolló un código para las 6 emociones básicas: sorpresa, miedo, cólera, disgusto, felicidad y tristeza de las que se derivan 33 expresiones mezcladas. (Knappel, 1980) 

Ekman establece un sistema (FAST) donde hay un código que divide la cara en tres zonas con una gama de movimientos que comunican regularmente las emociones, habiendo para cada emoción una zona de la cara que ofrece la mayor información sobre tal emoción. Así mismo, se narran una serie de experimentos con sujetos a quienes se les pide realizar gestos de ciertas emociones reales o no, de los cuales se inferirán explicaciones para tales gestos faciales, haciéndose un análisis facial y un control de las reglas de expresión. (Knappel, 1980)

Se menciona un análisis de los juicios de emoción a partir de la conducta facial, cuya corrección depende del conjunto de instrucciones que el juez reciba. La corrección varía dependiendo de si las categoría (cólera, alegría, melancolía) presentadas al juez son simuladas o representadas. Las categorías se pueden dar de manera exagerada si se basan en estereotipos, haciendo más fácil su reconocimiento. Otra variación más acertada en la interpretación de la categoría facial es el método de presentación de los estímulos faciales (caras vivas, fotografías, dibujos, esbozos, filmes, videotapes, etc.) (Knappel, 1980)
Otra conclusión de este análisis sobre el juicio correcto de una emoción o expresión facial es que hay otros factores como el estar ya familiarizado con el rostro al que se le ha visto hacer otras expresiones, el contexto social, el ambiente, las señales verbales, los colores y sus matices o la presencia otro rostro influye en la interpretación del gesto facial de uno de los rostros. (Knappel, 1980)

Así mismo, se analizan las características de las personas fotografiadas y de quienes formulan los juicios, concluyéndose que la eficiencia de expresión del actor, el sexo, la edad, la raza provocan una diferencia en el nivel de corrección y en el juicio del gesto facial, mencionándose a las mujeres como mejores emisoras (actrices) y mejores receptoras y decodificadoras. (Knappel, 1980)

Luego, se dan una serie de sugerencias para lograr juicios correctos: dar al juez experiencia previa y entrenarlo, mostrar previamente la cara a enjuiciar, escoger actores profesionales que exageren la emoción, utilizar filmes, facilitar la tarea de discriminación con terminología familiar, exponer el rostro a los jueces por más tiempo, seleccionar jueces normales y contemporáneos con los actores, suministrar a los jueces información de contexto del rostro, dar tiempo suficiente de observación del rostro y proyectarlo a este en una gran pantalla. (Knappel, 1980)

En las expresiones faciales y reacciones ulteriores, se relata un experimento con niños para establecer si sus expresiones faciales adoptadas, mientras ven violencia televisada, tienen relación con una agresividad posterior, así como también el experimento con delincuentes menores y sus rostros reflejando tristeza o neutralidad cuando se arrepentían de sus actos, recibiendo por consiguiente una pena benigna o aquellos delincuentes cuya expresión facial era de furia o de relativa felicidad, castigándoseles con severidad. (Knappel, 1980)

Por último, encontramos un resumen del capítulo en el cual, se señala al rostro como sistema multilenguaje, regulador y retroalimentador conversacional, al fallido intento de la  investigación para explicar la relación rostro-rasgo-personalidad. Se menciona a las mezclas de emociones como fugaces y a los factores que afectan la corrección de las expresiones faciales que pueden llegar a ser acertados con previo entrenamiento, así como al estudio con niños y delincuentes menores para justificar en estos, conductas ulteriores a partir de expresiones faciales de emoción. (Knappel, 1980)

Conclusión:

Knappel falló en establecer una relación entre lo que es el rostro en sí, sus rasgos y cómo a partir de este marco referencial se puede llegar conocer objetivamente la personalidad los individuos. Knappel responde  esta problemática de las expresiones faciales, diciendo que la ciencia no ayuda demasiado en la cuestión; es este el punto de quiebre de su investigación. Por ejemplo, el inferir las particularidades de la personalidad de un individuo desconocido a partir del su rostro y así inferir las características de su personalidad, dice Knappel es una generalización que científicamente no se pueden explicar.

Así, sería apropiado añadir que dichas generalizaciones, cuya base son muy subjetivas, son científicamente explicables desde un punto de vista psicológico, como también más complejas de estudiar por ser de carácter individual y sociocultural. Es posible que Knappel pudiera llegar a pensar que la ciencia no lo explica todo, desconociendo que hay ramas de la ciencia que pueden de cualquier forma, hacer una buena contribución a interrogantes como las generalizaciones subjetivas al deducir la personalidad a través de los rasgos faciales.
Mark L. Knappel (1980) Los efectos de las expresiones faciales. En: La comunicación no verbal, el cuerpo y el entorno. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica, Cap. 8 p.229-251



LAS POSTURAS CORPORALES EN EL LENGUAJE NO VERBAL


La presente reseña tiene como objetivo llevar a cabo un  análisis general de tales posturas. Para esto, se analizarán las ideas esenciales que presenta Flora Davis en el texto: Interpretación de posturas. Si bien la autora no expone de manera explícita una exposición temática dentro de este capítulo a reseñar, podríamos decir que su texto ofrece, en primer lugar las posturas como indicadores de estatus, empatía y actitud, luego las posturas según la orientación y la distancia, y finalmente las posturas en las culturas.
Flora Davis es una psicóloga estadounidense, especialista en el lenguaje no verbal y la comunicación por gestos. Davis ha escrito libros sobre su especialidad, entre los que se nombran: Inside intuition: what we know about non-verbal communication (1973), traducido como El lenguaje de los gestos (1996), y también publicado con el título La comunicación no verbal (1998), Moving the Mountain: The Women's Movement in America Since (1960), Living Alive!: How to Tap Your Body's Natural Energy to Look Better, Feel Better, and Do More Every Day of Your Life (1980) y Eloquent animals (1978)

De manera introductoria, la autora da inicio al capítulo declarando la importancia que la temática de las posturas tiene para el psicoanálisis, pues estas son la clave para conocer la naturaleza de los problemas de un paciente, siendo las posturas las que expresan las actitudes y sentimientos del individuo hacia las personas que lo acompañan y siendo además la clave no verbal fácil de descubrir, lo que empieza a partir de la búsqueda del eco de las posturas. (Davis, 2010,)

Ahora bien, la autora cita a Albert Schefflen (nf) y su descubrimiento sobre la manera frecuente en que imitamos las actitudes corporales de los demás. A esto él llama las posturas congruentes, ejemplificandolas con el caso de dos amigos que se sientan con la pierna derecha cruzada sobre la izquierda y las manos entrelazadas detrás de la cabeza o cuando cuatro o más personas con posturas distintas, y una de ellas reacomoda la posición de su cuerpo, haciendo los demás lo mismo hasta que las posturas sean todas congruentes, sentándose del mismo modo aquellos que comparten un mismo punto de vista sobre el tema de la conversación. (Davis, 2010)

No obstante, cuando una persona cambia de opinión, esta reacomoda la postura de su cuerpo, no pasando lo mismo cuando dos viejos amigos discuten entre sí, no cambian la postura de sus cuerpos, lo que indica que su amistad no ha de cambiar. También la congruencia se relaciona con el status, así las personas con un mismo status comparten una postura similar. (Davis, 2010)

Del mismo modo, los psicoterapeutas son conscientes de la importancia de las posturas, así algunos imitan deliberadamente la postura de sus pacientes, estimulando la reciprocidad. Por el contrario, las posturas incongruentes señalan distancia psicológica, ejemplificándose esto con la chica y el chico sentados juntos en una habitación, pero distanciados, mirando cada quien hacia  otro lado, lo que indica que no son pareja. O las personas que sentadas muy juntas, usan sus cuerpos como barrera, desplegando sus brazos y piernas. (Davis, 2010)

También afirma que las posturas son paralelas al lenguaje hablado y las gesticulaciones. Cada quien tiene su propia característica de controlar su cuerpo estando sentado, de pie o caminando, es algo tan personal como la firma, siendo clave en el carácter que se hace reconocible. Se señala la postura de los hombros  como indicadores del pasado, de las penas sufridas, de la furia contenida o de la personalidad tímida. Así mismo, se señala que el estado del cuerpo afecta la mente o viceversa y que la combinación psicoterapia-terapia kinésica-rolfing son métodos que inhiben lo que afecta al tejido conjuntivo. (Davis, 2010)

De igual manera, afirma que la postura es una expresión de la actitud, dando cuenta de los sentimientos de un individuo con respecto a las personas que lo rodean. Se ejemplifica con el caso del juez que se inclina hacia adelante cuando habla la defensa y se echa hacia atrás, como durmiendo, cuando habla la fiscalía. También hay posturas socialmente adecuadas y otras que no, como el poner los pies sobre la mesa, posturas que emiten un mensaje inmediato. (Davis, 2010)

La postura es señal de status, de agrado y desagrado entre personas, así recostarse de forma relajada indica desprecio, inclinarse y encorvado, simpatía, y la tensión y rigidez indican temor o desagrado. Se ejemplifica a la mujer tímida, fría o pasiva que cruza los brazos en el pecho, y la mujer que los pone al costado del cuerpo en señal de ser abierta y accesible. Sin embargo, se produce un resultado diferente si además de los brazos, entran en juego una sonrisa seductora, una pequeña inclinación de los hombros y una tensión mínima. (Davis, 2010)

Ahora bien, la autora expone el ejemplo de las personas que se mantienen fuera de la acción, paradas en la periferia, escudriñando a la distancia, quienes colocan sus cuerpos de manera distinta a las del grupo, apoyando el cuerpo sobre un solo pie, las manos en las caderas, levantando la cabeza y echándola levemente hacia atrás. (Davis, 2010)
Así mismo, continúa hablando de la orientación, definiéndola como el grado en que dos personas se encuentran frente a frente. Ejemplifica lo dicho con un chimpancé que indica que presta atención mediante la dirección hacia donde orienta su cuerpo y su mirada. Del mismo modo, el hombre hace lo mismo de manera sutil, con la firmeza de la mirada y el  grado de orientación. Pero interrumpe la conversación dando la espalda o girando la cabeza. En grupos de tres o más personas, estas dividen la orientación de sus cuerpos, no excluyéndose entre sí. (Davis, 2010)

En adición a lo anterior, la autora afirma que hombres y mujeres se enfrentan más directamente a personas de mayor status y menos directamente a mujeres de status más bajo que los de ellos. (Davis, 2010)

Por otro lado, afirma la existencia de mil posturas estáticas, anatómicamente posibles y cómodas, teniendo cada cultura su propio repertorio limitado. Un ejemplo de esto es el agacharse en cuclillas en público en la cultura japonesa como modo de descanso, lo que es visto en occidente como algo incómodo, de mala educación o molesto. También la posición de cigüeña de algunos pueblos africanos. Así, cada cultura puede considerar ciertas posturas como correctas o no, como la mujer que se pone de pie con las piernas más separadas de lo normal, algo culturalmente inapropiado o escandaloso. (Davis, 2010)
Por último, la autora concluye que a través de los movimientos, nuestro cuerpo revela nuestra personalidad y responde ante el encuentro con otra persona. Esto, señala ella, es importante para tomar conciencia del propio yo, como un primer paso hacia un mejor conocimiento de sí mismos. (Davis, 2010)

Conclusión:
Sería interesante cuestionarse lo siguiente sobre la temática de las posturas ¿Cuándo la interpretación de un discurso paralingüístico emitido a través de posturas corporales es subjetivo y cuando es objetivo? Afirmo que, como lenguaje paralingüístico, este es muy importante para la correcta interpretación de lo que verbalmente se dice, siendo en muchos casos un elemento revelador de la verdad, mas no siempre se debe dar por sentado que una postura determinada en un sujeto es lo que tal sujeto piensa, siente, comparte o difiere, siendo este aspecto un punto a objetar en las afirmaciones de Davis.

Lo anterior sería tener un criterio de interpretación algo subjetivo en algunos casos específicos. No obstante, Teun Van Dijk (nf) afirma que “Con cada paso que damos en el camino de la definición y el análisis del discurso, encontramos estructuras cada vez más alejadas de la esfera tradicional de la lingüística. De hecho, ingresamos ahora en un ámbito más próximo al de las ciencias sociales: el de la acción e interacción.”(p.38). Así mismo, Van Dijk (nf) menciona al contexto como “la estructura de todas las propiedades de la situación social  que son pertinentes para la producción o recepción del discurso.” (p.45).


En definitiva, una interpretación objetiva de las posturas corporales, como las palabras,  debe tener siempre en cuenta el contexto social que menciona Van Dijk acerca de la emisión del discurso.

Davis, F (2010) Interpretación de posturas. En: La comunicación no verbal. Madrid: Ediciones FGS, Cap. 13  p.117-126



2 comentarios:

  1. PUNTO 1: Reseña: Concepto y generalidades del lenguaje no verbal
    “Aun cuando no me ocupe del intentio auctoris, hay siempre una intentio operis que se manifiesta a los lectores dotados de sentido común” Umberto Eco. Interpretación y uso de los textos.
    En la presentación del blog se habla de los gestos faciales y como estos ocultan algo acerca del interlocutor. Por otro lado, la reseña habla del lenguaje no verbal y su historia, evolución, etc. Pero esta en específico no menciona nada de lo oculto que se podría leer.
    El titulo se entiende gracias a la descripción, pero se comprende que esta reseña es parte de la intertextualidad cuando dice que el lenguaje no verbal es utilizado al hablar y al comunicarse por esto, seguramente la intención al escoger la reseña es preguntarse que pueden significar todos estos gestos y ademanes en la comunicación y no solo como algo natural en la humanidad.


    PUNTO 3: Las posturas corporales en el lenguaje no verbal

    Para empezar con este punto debo ser imparcial en cuanto a mis respuestas, remitiéndome a Eco: “Se puede, en efecto, leer como infinitamente interpretable un texto que su autor ha concebido como absolutamente unívoco…. alguien puede leer como unívoco un texto que su autor ha decidido infinitamente interpretable”.
    - Intencion operis: Se desea explicar el buen uso de la lectura e interpretación del lenguaje no verbal.
    - Intencion autoris: Explicar lo que leyó, y con esto como logro comprender y analizar el lenguaje no verbal para su ensayo.
    - Intencion lectoris: Genera una pregunta y espera que el lector este de acuerdo con ella y desee hacerse la misma pregunta, lo que significa que no busca una deconstrucción de su trabajo.

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  2. No queda muy claro si comprendes de dónde provienen las distintas intenciones. Lectoris (Wilsón), Auctoris (Davis), Operis (La comunicación no verbal)

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